La libertad, se dice, no es libertinaje, y ello es correcto en la medida en que por libertinaje se entiendan unas pautas de conducta que repugnan a la sociedad en que se ejercen. Pero la sociedad varía con los tiempos, y lo que hoy es aceptado naturalmente, como el top-less, no hace muchos años era motivo de escándalo tipificado como delito, y no solamente en España.
La sociedad ha cambiado, pero el cambio ha sido tan veloz, que muchos se han quedado rezagados, y si bien aceptan como normales ciertas actitudes y costumbres hasta ayer condenadas, en su fuero íntimo no se atreven a llevarlas a la práctica, y cuando lo hacen no se sienten del todo cómodos.
Si entendemos como libertino al sujeto liberado de antiguos tabúes y capaz de vivir su sexualidad abierta y ampliamente, sin inhibiciones ni complejos de culpa, y si usted se considera incluido en esta definición, el puntuaje que obtenga en este test rozará las cotas superiores. Si tiene dudas, el resultado le ayudará a esclarecerlas.
- Tengo amistad con un gran número de mujeres
- Me excito sexualmente con facilidad
- Me siento capaz de satisfacer a casi cualquier mujer
- Las mujeres me encuentran inteligente en cuanto me conocen
- Me excita la idea de follar con una negra o una oriental
- Cuando se trata de ligar, no hay rival que pueda conmigo
- Por lo general soy impulsivo, no me conformo fácilmente
- Sexualmente, me considero atractivo
- No me gusta permanecer solo mucho tiempo
- Con las mujeres, me siento a mis anchas desde el primer momento
- Considero que mi vida sexual es satisfactoria
- Me rio de los que se acomplejan por el tamaño de su pene. A mí esto nunca me ha preocupado
- Físicamente, no me puedo quejar de mi cuerpo
- Nunca me ha preocupado la posibilidad de ser homosexual
- Me atrae el riesgo, las nuevas experiencias.
- En las conversaciones sobre temas sexuales, me encuentro completamente a gusto
- Cuando me invitan a una fiesta, mi expectativa es que haya un buen desmadre
- La virginidad me importa un bledo, aun cuando se trate de la mujer con la que voy a casarme
- En cuanto a los fenómenos paranormales, telepatía, adivinación y todo eso, pienso que contienen algo de verdad
- No siempre me resulta fácil contener mis impulsos eróticos
- Pienso que al cabo de unos años, uno puede llegar a aburrirse de su pareja. Es normal
- Los chistes «verdes» me divierten
- Me disgusta ver dos veces una misma película.
El secreto de este test, está en haber contestado el mayor número de preguntas afirmativamente. Cuantos más SÍES revele el resultado, tanto mayor será su aptitud para asumir la vida con una perspectiva liberada, sin cortapisas a sus proyectos sexuales, aun cuando estos no sean considerados óptimos por ciertos sectores muy conservadores de la sociedad.
Es posible, sin embargo, que aun en el caso de personas que difícilmente se rotularían como «libertinos», se obtenga un alto porcentaje de respuestas afirmativas. Esto puede deberse a dos motivos:
En primer lugar, a un erróneo concepto de la palabra, en el que dominan las connotaciones peyorativas. Pero también puede deberse a que el sujeto vagamente aspire a una expansión de su vida erótica en terrenos un tanto resbaladizos. Lo que sucede, en realidad, es que actualmente vive su sexualidad, dentro de un margen incluso amplio, con verdadera libertad y sin inhibiciones.
En general, más de diecinueve respuestas afirmativas, significan que a usted le va la marcha y que la disfruta a tope. Si esto se convierte en el leiv-motiv de su vida, y no le preocupa en absoluto que así sea, entonces sí que puede considerarse un auténtico libertino.
Si ha contestado entre diez y diecinueve síes, lo más probable es que su vida sexual no se diferencie en gran medida de la de una media de hombres medianamente satisfechos, que en uno que otro momento pueden sentir cierta satisfacción, compensada por otras experiencias muy satisfactorias. En todo caso, lo que se deduce es que el sexo, en su vida, ocupa un lugar no inferior al de otros valores.
En el caso de haber contestado menos de diez afirmativos, es probable que el resultado no sea para usted signo de alarma. Casi con toda seguridad, ha recibido usted una educación bastante severa, y sigue un tanto aferrado a ella, aunque con el tiempo haya modificado sus iniciales puntos de vista. Es posible que esté satisfecho con su vida sexual, o que quizá ni siquiera se haya planteado el problema, por lo que puede suponerse que tampoco se habrá molestado en resolver este test. Si, por el contrario, se siente muy a disgusto con su actual vida sexual, corra al consultorio del psicólogo o el sexólogo. Es casi seguro que está a tiempo.